El cáliz de la última cena pintada por Juan de Juanes reproduce el Santo Cáliz de la Catedral de Valencia. Se trata de la primera vez que se
divulga este documento en España, según aseguró la investigadora, que
es también autora del libro 'San Lorenzo y el Santo Grial', en el que
detalla la investigación que ha realizado a partir del manuscrito del
siglo VI.
El documento, escrito por San Donato, traducido por el
religioso agustino Lorenzo Mateu y Sanz y que se encuentra en la
actualidad en la Biblioteca Nacional, en Madrid, narra la vida de San
Lorenzo y "refleja que el Papa entregó el Santo Grial a San Lorenzo".
El
manuscrito medieval muestra también que San Lorenzo nació en Valencia y
no en Huesca como se cree. La investigadora explicó que los padres de
San Lorenzo eran originarios de Huesca, pero "a causa de las
persecuciones contra los cristianos se trasladaron hasta Valencia,
donde nació San Lorenzo".
Janice Bennett es licenciada en
Periodismo y doctora en Literatura Española por la Universidad
norteamericana de Colorado. Asimismo, forma parte del Centro Español de
Sindonología para el estudio de la Sábana Santa y otras reliquias de
Jesucristo, y es autora del libro 'Sagrada Sangre, sagrada imagen: el
sudario de Oviedo'.
También el historiador y antropólogo alemán
Michael Hesseman ha destacado que "hay pruebas y evidencias" de que el
cáliz que se guarda en la Catedral de Valencia es el que se utilizó
durante la Última Cena ya que "cumple con el material y la forma" que
éste debería tener.
El Santo Cáliz
Según el
Cabildo Metropolitano de Valencian, la verdadera reliquia es la parte
superior del cáliz, una taza de ágata con vetas de colores cálidos; los
arqueólogos datan esta 'copa alejandrina' de origen oriental entre los
años 100 al 50 antes de Cristo.
La taza está engastada sobre un
pie y entre dos asas de fechas posteriores, de la época medieval. El
cáliz mide 17 centímetros de alto y 9 cm. de ancho; la base
elíptica mide 14,5 x 9,7 cm.
¿Demasiado lujosa para Jesús?
El
Evangelio indica que la última cena de los apóstoles se celebró en una
sala alta y con divanes, con ciertos lujos (Mc 14, 15), lo que
explicaría que el anfitrión, probablemente un amigo de Jesús con cierto
estatus social, le ofreciese su mejor vajilla. Las familias judías, aún
hoy, suelen conservar una valiosa copa de benidición para las cenas
pascual y sabáticas, así que no tiene por qué interpretarse que la
última cena hubiese de ser paupérrima, como sugieren algunos referentes
de la cultura popular contemporánea.
Buscador
Categorias
Articulos Anteriores
Archivo
Enlaces